Forming a friendship with stinky cheese…formando una amistad con queso azul…

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¡Buenas tardes mis seguidores del mundo! Les estoy escribiendo de mi cama porque anoche/esta mañana fui a mi primer “after” y volví a mi casa a las 7:30 de la mañana. Si no sos un argentino, quizás me preguntarías: ¿Que es un “after?” ¡Que buena pregunta!

Según a mí entiendo, un “after” es:

El tiempo (me parece 5:00 a las 7:00a.m. o aún más tarde) después de una noche larga de tomar, bailar y charlar cuando la gente va a una casa (de un amigo o amigo de un amigo etc.) para tomar algo más, comer un poco (algo de la panadería, tal vez un pancho o alguna comida chatarra), jugar juegos de carta, mirar y bailar a videos de música en Youtube y por supuesto chismorrear sobre lo que pasó por la noche.

Esta costumbre representa otro ejemplo de las diferencias entre “la vida nocturna” en la cultura estadounidense y la de Argentina. Allá, los boliches abren a las 10:00 de la noche o más temprano y cierran a las 2 de la mañana, de verdad la mayoría de la gente se va a su casa antes de cerrarlos. Acá, la noche no comienza hasta, por lo menos, la medianoche (este es también debido al tiempo a que los argentinos cenan) y los boliches no cierran hasta a las 5 de la mañana. Una de mis primeras veces que me quedé despierta a las cinco o seis de la mañana, me sorprendió que hubiera mucha gente por la calle aunque el próximo día ya ha comenzado. Me acordé preguntándome: “¿Por dios, cuándo se duermen?” :O Además, nunca esperaba que me convirtiera en una persona que aprovechará la noche así. Me parece que esté viviendo dos días cada uno.

Bueno, ahora voy a decirles las “novedades” de mi semana pasada porque fui al norte, específicamente Jujuy por cuatro días durante “la semana de los estudiantes.” Me gustaría separar las historias por comenzarlas con un título corto el que resume lo que aprendí.

  • ¡Qué quilombo es la terminal vieja de ómnibus en San Salvador!

El viaje a Jujuy fue una prueba de mi paciencia y confianza en el universo. No sabíamos cómo manejar la ciudad y la gente habla con un acento diferente y también más rápido que la gente de Córdoba. Por eso, pedí direcciones al mismo lugar de dos o tres personas y pieza por pieza el rompecabezas se volvía en algo con más sentido. Al final, ese consejo y mi intuición nos permitieron a encontrar la terminal. Cuando llegamos, nos dimos cuenta  de que no teníamos ni idea de cuál empresa deberíamos tomar a Purmamarca ni cuando lleguemos cómo podríamos ir a las Salinas Grandes. Por suerte, leímos los letreros y elegimos el lugar cierto.

La próxima prueba fue cuando llegamos a Purmamarca. ¿Cómo podemos ir a las Salinas Grandes? ¿En dónde compramos los boletos de vuelta? Tantas preguntas que fueron contestadas por simplemente prestar atención al ruido como los dos chicos que estaban diciendo repetidamente “Las Salinas” en la calle. Afortunadamente, también conocimos a una chica porteña que nos ayudó a encontrar a la boletería (de hecho, la está ubicada en un edificio que todavía se están construyendo. Tiene una ventana oscura en que es muy difícil ver al cajero). En esos momentos, tenía que confiar en el universo, nuestras habilidades de mis amigas y yo con el idioma, y la onda de la gente. Aprendí por enésima vez que todo iba a pasar bien aunque no me preocupo o pienso en todo.

  • ¡Qué suerte tengo con mis dos familias!

Mi segundo día en Jujuy, recibí un mensaje de texto de mi mama anfitriona que dijo: ¿Cómo andas? Te extrañamos mucho. Con esa cosa simple, me hizo a sentirme muy bien. Hago un esfuerzo para conocer a mi familia por hablar con ellas y escucharlas. ¡Me alegro que nos llevemos bien! Además, cuando llegue a mi casa después de 17 horas en el ómnibus, mis hermanas y su amiga me abrazaron y gritaron mi nombre como asi: “Morrrrrgggggaannnnnn!!!” He comprado alfajores jujeños para las chicas y cuando le pregunté a mi hermana sobre dónde mi mama estuvo, ella me confesó que las chicas ya han comido los alfajores y que fueron ricos.

También, cada vez que publico fotos en Facebook de mis aventuras, tengo amigos y miembros de mi familia que comentan en ellas y esto me pone alegre porque me encanta compartir mis experiencias y oír las de la gente en mi vida. Vivo por estas interacciones.

  • ¡Que deliciosa era la comida jujeña o del Norte de Argentina!

Debo decirles que me siento parecida a la chica en “Eat, Pray, Love” (“Comer, Rezar, Amar”) porque acá estoy engordándome de comida rica y nueva y esto acepto como una parte integral de mi viaje. Pasa que en San Salvador de Jujuy probé muchas comidas típicas del Norte y todavía tengo una lista o en otras palabras una razón suficiente para volver. 😉

Tamales. Hechos de chalas de choclo con un relleno de carne molida y choclo…son riquísimos riquísimos riquísimos. Los probé en un restaurante en que solo un chico hace casi todo (excepto cocinar-él no tiene bastante brazos o manos). Creo que él es el dueño, el único mesero, y el maître de. En el mismo restaurante, probamos un tipo de pescado que se llama “pejerrey” con roquefort (un tipo de queso azul). Siempre veo programas en Food Network que dicen que pescado y queso no deben ser mezclados, pero en este caso era “una pareja hecha en el cielo.” No me gustó queso azul antes pero ahora aprecio el sabor lo agrega a salsas, uno que es muy distinto y a veces fuerte. ¡Finalmente, estoy expandiendo mi gusto con comida más elegante y exótica! Esta vez fue la primera de que comí un pescado entero, los huesos y todo y estoy segura que no va a ser mi última porque me encanta la gran apariencia del plato cuando llega a la mesa con la cabeza elegante del pescado y el limón delicado que se está puesto encima.

Alfajores jujeños. Probamos alfajores de maíz morada, cuaresmillo y cayote. El de maíz morada tiene una textura muy blanda que lo distingue de los demás. El de cuaresmillo tiene un sabor muy parecido a un durazno y es bastante dulce pero no demasiado. Finalmente, el de cayote es el más único que todo. Tiene una textura rara (una poquita dura) y un sabor que no es necesariamente fuerte, me interesa mucho el proceso de hacerlo. Nosotras literalmente compramos más que 10 en total y nos llamamos atención (por lo menos del dueño) porque entramos la tienda, los compramos, comimos rápidamente y volvimos a la tienda para comprar más. ¿Podrían creer que hicimos eso proceso tres veces? Mi amiga gastó casi cien pesos solamente en alfajores. ¡Qué buena razón gaste dinero! Como mi abuelo diría, no podemos traer el dinero con nosotros cuando muramos. ¡Viva la Vida!

Pasta rellena de pollo, espinaca y ricota con una salsa de roquefort. En un bocado me transportó a Italia o algún lugar exótico a que nunca he visitado (y necesito decirles que [por suerte] el pan que acompañó la pasta fue rico también). ¡Que perfecta era la combinación! Es importante que les explique que generalmente allá como una dieta muy sana que excluye pasta así, entonces imagínese como ya era…cierto como “una niña en una tienda de caramelos” como diríamos en inglés. J Ahora creo que queso y pasta estuvieran destinados a ser juntos. Más, el mesero nos trajo queso extra (parmesano) para inundar más la pasta (como sí no ya estuviera muriendo de queso jaja).

En resumen, la cocinera futura dentro de mí está rogando a volver al Norte y este continente entero para probar más comida y aprender a cocinarla. Debo comenzar a ahorrar plata para después de mi graduación…

Espero que tengan una buena semana y nos hablamos en un rato J

Un abrazo de oso,

Morgan

En ingles:

Good afternoon my worldly followers! I’m writing to you from my bed because last night/this morning I went to my first “after” and I got back to my house at 7:30 in the morning. If you’re not Argentine you might ask me: “What’s an after?” What a great question!

According to my understanding, an “after” is:

The time (it seems to me 5:00 to 7:00a.m. or even later) after a long night of drinking, dancing, and chatting when the people go to a house (a friend’s or a friend of a friend’s) to drink more, eat a little (something from the bakery, maybe a loaded hotdog or some fast food etc.), play card games, watch and dance to music videos on Youtube and of course gossip about what happened throughout the night.

This custom represents another example of the differences between the “night life” in American and Argentine culture respectively. In the U.S., the clubs open at 10:00 at night or even earlier and close at 2:00 in the morning, truthfully the majority of people leave the clubs for home before they close. Here the night doesn’t start until at-least midnight (this is also due to the time at which the argentines eat dinner), and the clubs don’t close until 5:00 in the morning.

One of the first times I stayed up until five or six in the morning, it surprised me that there were many people in the street even though the next day had already started. I remember asking myself: “Good god, when do they sleep?” Furthermore, I never expected I’d become a person who takes advantage of the night like this. It seems like I’m living two days in one.

 

Awesome, now I’m going to tell y’all the news from this past week because I went to the North, specifically Jujuy for four days during the “week of the students.” I’d like to separate the stories by starting them with a short title that summarizes what I learned.

  • What craziness there is in the old terminal in San Salvador!

 

The trip to Jujuy was a test of my patience and confidence in the universe. We didn’t know how to navigate the city and the people speak with a different accent and more quickly than the people in Cordoba. For that, I asked directions to the same place from two or three people and piece by piece the puzzle became something with more meaning. Finally, that advice and my intuition permitted us to find the terminal. When we arrived we realized that we didn’t have any idea which company we should take to Purmamarca nor when we arrived how we could go to the Salt Flats.  Luckily, we read the signs and chose the right one.

 

The second test was when we arrived in Purmamarca. How could we go to the Salt Flats? Where do we buy the return bus tickets? So many questions that were answered by simply paying attention to the noise around us, like the two men who were saying repeatedly “Salt Flats” in the street. Fortunately we also met a girl from Buenos Aires who helped us find the ticket counter (actually, it was located in a building that was still being constructed. It has a dark window in which it’s very difficult to see the attendant). In those moments, I had to trust in the universe, our abilities with the language and the vibe of the people. I learned for the umpteenth time that everything was going to be okay even if I don’t worry or think about everything.

 

  • How lucky I am to have my two families!

 

My second day in Jujuy, I received a message from my host mom that said: “How are you? We miss you a lot.” With this simple, caring gesture I felt great. I make an effort to get to know my family by talking to them and listening. I’m so glad we get along well! Furthermore, when I arrived at my house after 17 hours in the bus, my sisters and their friend hugged me and screamed my name like this: “Morrrrrgggannnnnnnnn!!!” I bought traditional cookies from Jujuy for the girls and when I asked my sister about where my mom was, she confessed to me that the girls had already eaten the cookies and they were delish.

 

Also, each time that I put pictures on Facebook of my adventures, I have friends and members of my family that comment on them and this makes me happy because I love sharing my experiences and listening to those of the people in my life. I live for these interactions.

 

  • How delicious the food is in Jujuy and the north of Argentina!

I should tell you that I feel similar to the girl in Eat, Pray, Love because here I’m gaining weight from the rich and new food and this I’m starting to accept as being an integral part of my trip. It just so happens that in San Salvador I tried many typical foods of the North and still I have a list, in other words a sufficient reason to return. 😉

Tamales. Made in corn husks with a stuffing of ground beef and corn.  Delicious. Delicious. DEE-LISH. I tried them in a restaurant in which only one man does almost everything (except cook—he doesn’t have enough arms or hands). I think he is the owner, the only waiter and the maître de. In the same restaurant, we tried a type of fish called “pejerrey” with Roquefort (a type of blue cheese). I always watch shows on Food Network  that say that fish and cheese shouldn’t be mixed, but in this case it was “a match made in heaven.” I didn’t like blue cheese before but now I appreciate the flavor it adds to sauces, one that is very distinct and sometimes strong. Finally I’m expanding my palette with more elegant and exotic foods! This time was the first that I ate an entire fish, bones and all, and I’m sure it won’t be my last because I love the grand appearance of the plate when it arrives at the table with the elegant fish head and the delicate lemon they put on top of it.

Alfajores from Jujuy. We tried alfajores made from purple corn, cuaresmillo and cayote. The purple corn one has a very soft texture that distinguishes it from the rest. The one made of cuaresmillo has a taste that is very similar to a peach and it’s just sweet enough without being too much. Finally, the one made from cayote is the most unique of all of them. It has a strange texture (and a little chewy) with a flavor that isn’t necessarily strong, the process of making it interests me a lot. Literally we bought more than ten in total and brought attention to ourselves (at the very least the attention of the store owner) because we entered the store, bought them, ate quickly and returned to the store to buy more. Can you believe we did that three times? My friend spent almost 100 pesos just on alfajores. What a great reason to spend money! As my grandpa would say, we can’t bring the money with us when we die. Live your life!

Pasta stuffed with chicken, spinach and ricotta cheese with a roquefort sauce. In one bite I was transported to Italy or some exotic locale that I’ve never visited before (and I need to tell you that luckily the bread that accompanied the pasta was also delish). What a perfect combination it was! It’s important that I explain to y’all that generally I eat a very healthy diet that excludes pasta like this, so imagine how I was…truly like a girl in a candy store. J Now I believe that cheese and pasta were destined to be together. Also, the waiter brought us extra parmesan cheese to further inundate the pasta (as if I wasn’t already dying of too much cheese haha).

To close, the future chef inside of me is begging to return to the north and this whole continent to try more food and learn to cook it. I should start saving money for after my graduation…

Alfajor

El alfajor de maiz morada.

Fish with roquefort

Perrejey con salsa de roquefort

Tamale

Holy Tamale!

Goonfaces

Goonfaces…

I hope you have a great week, we’ll talk soon! 🙂

Bear hugs,

Morgan

 

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